Playa maroma – naturaleza única

Publicado por Elizabeth Munera A. en

Conocida como una de las mejores playas del mundo, playa maroma es realmente un lugar único, sus aguas cristalinas y relajantes, su arena blanca y la vegetación que la rodea hacen de ella, un destino obligado para quienes disfrutamos del mar.

Ubicada en la península de Yucatán en México, a unos 45 minutos de Cancún, playa maroma ofrece un sinfín de actividades para realizar, además de un clima tropical súper agradable, y una tranquilidad que te engancha desde que llegas.

Las actividades acuáticas están a flor de piel, algunas como el buceo y el snorkel son ideales, por lo cristalinas de sus aguas, pero también puedes practicar vela y nadar con hermosos delfines.

Igualmente se ofrecen safaris en caballos salvajes y camellos, yo opté por estos últimos, tenía el sueño lejano de poder montarlos algún día y aquí se realizó. Al principio fue inquietante ver el tamaño de los camellos, lo imponente que puede ser su altura, y sobre todo, contemplar la idea de cómo te vas a subir a ellos (al principio me dios algo de susto).

camel safari-playa maroma

En un grupo de aproximadamente diez personas, nos explicaron como debíamos montarnos en aquellos preciosos animales, nos dieron indicaciones sobre el recorrido y las características del paisaje. Dicho esto, arriba, no fue tan difícil subirme, hubo algo de adrenalina y luego mucha emoción.

Salimos de safari por un camino que bordeaba la vegetación tropical del lugar, mientras el guía nos comentaba sobre la procedencia de los camellos y su alimentación. Me sentía como en una película egipcia, mientras disfrutaba ese panorama, un contraste de mar y playa inigualable. Los camellos son muy amigables, a diferencia de lo que uno cree por su imponente tamaño, su pelaje es grueso y sus ojos y pestañas enormes, los mantienen bien nutridos y cuidados.

camel safari

Una vez terminamos el recorrido entre los árboles, llegamos a la playa, allí disfrutamos de cerca los camellos, nos tomamos unas lindas fotos y les dimos algo de comer (con cautela je je je). El regreso al punto de partido fue más maravilloso aun, pues bordeamos la playa a lomo de camello, mientras el sol iluminaba las aguas de ensueño de punta maroma.

Terminado el safari, nos recibieron con unos deliciosos nachos con frijoles y refrescos, allí tuvimos la oportunidad de conocer y compartir con dos seres geniales: Anahí y Luis, amigos que se quedan en el recuerdo, y que nos brindaron calidez y acompañamiento durante los días que nos quedamos en Cancún, y a quienes espero volver a visitar sea en su natal Mérida, o donde el destino nos tenga la cita.

De verdad no se pueden perder playa maroma, una playa distinta, que llena la mente de gratos recuerdos, y el corazón de completa alegría.

Feliz semana!

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Elizabeth Munera A.

Escritora, emprendedora digital y apasionada por los viajes!